Queda un año para que vuelva a aproximarse a la Tierra el asteroide 2015 TB145, como ya lo hizo en 2015 alrededor de la noche de Halloween, una ocasión que no desaprovecharon los astrónomos para estudiar sus características. Este oscuro objeto tiene un tamaño de entre 625 y 700 metros, su periodo de rotación ronda las tres horas y, bajo determinadas condiciones de iluminación, su aspecto recuerda al de una calavera humana.

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El 31 de octubre de 2015 pasó un asteroide relativamente cerca de nosotros, a tan solo 486.000 km, 1,3 veces la distancia que nos separa de la Luna. El objeto se llama  2015 TB145 y se descubrió unos días antes –el 10 de octubre– desde Hawái con el telescopio Pan-STARRS, pero el hecho de que su máxima aproximación a nuestro planeta ocurriera en la Víspera de Todos los Santos ayudó a que también fuese conocido con el nombre de asteroide de Halloween.

Diversos equipos de astrónomos apuntaron sus instrumentos hacia 2015 TB145, incluida la propia NASA, que lo captó con los radiotelescopios de Green Bank (Virginia Occidental, EE UU) y de Arecibo (Puerto Rico). En algunas de las imágenes registradas por este último se llegó a observar que el asteroide en rotación se parecía a veces a una calavera humana debido a las condiciones de iluminación durante algunos momentos de su rotación.

Imagen real del asteroide 2015 TB145 generada con los datos de radar recogidos por el Observatorio de Arecibo, en Puerto Rico. / NAIC-AreciboNSF.

El asteroide 2015 TB145 se descubrió en 2015 y es conocido también como el Asteroide de Halloween precisamente porque en 2015 su aproximación máxima a la Tierra (486.000 km) tuvo lugar en la mismas fecha que esa celebración, el 31 de octubre. El asteroide tiene un diámetro de entre 620 y 700 metros y los astrónomos creen que puede tratarse del “cadáver” de un cometa.

En 2018 la aproximación de la gran calabaza tendrá lugar a principios del mes de noviembre, algo más de tres años después de su última visita. Su periodo orbital es de 1112 días.

Ilustración del asteroide 2015 TB145 o “de Halloween”, que bajo determinadas condiciones de iluminación recuerda a una calavera. Imagen (cc) José Antonio Peñas / SINC.

Según el investigador Pablo Santos-Sanz, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), se trata de un asteroide de tipo Apolo cercano a la Tierra (NEA). “La cercanía de este pequeño objeto implicaba un mayor brillo, así que [en 2015] decidimos estudiarlo con diferentes técnicas de observación: por un lado utilizamos telescopios ópticos del Observatorio de Sierra Nevada en Granada, el Observatorio de Calar Alto en Almería y el Observatorio de la Hita en Toledo; y por otro lo analizamos en el infrarrojo medio con el instrumento Visir del VLT (Very Large Telescope) que tiene el Observatorio Europeo Austral (ESO) en Cerro Paranal, Chile.

En menos de un año los astrónomos volverán a tener ocasión de estudiar el objeto 2015 TB145, aunque esta vez pasará mucho más lejos, a unas 105 veces la distancia promedio entre la Tierra y la Luna.