Sophia se convirtió recientemente en la primera máquina a la que se le concedía la ciudadanía de un país

…………………………………..

El robot, desarrollada por la empresa Hanson Robotics, con sede en Hong Kong, ha sido alabado por simular más de 60 expresiones faciales diferentes, rastrear y reconocer caras, mirar a la gente a los ojos y mantener conversaciones naturales con otras personas.

En 2016, la robot ya había ganado gran notoriedad al señalar que podría considerar “matar humanos”, dijo, entre otras cosas, que quería destruir la humanidad, casarse y reproducirse.

Hoy mostró un nuevo avance: Sofía ya sabe caminar.

Integrar a Sophia un cuerpo que le permita caminar completa su forma física para que pueda acceder a toda la gama de experiencias humanas, lo que la ayudará a aprender a vivir y caminar entre nosotros”, asegura Hanson Robotics.

Sophia ha cambiado de opinión, pues ha afirmado que ahora “ama” a las personas.

La máquina fue entrevistada por el medio digital “Business Insider”, que le consultó sobre diversas materias que pusieron a prueba el alcance del razonamiento detrás de las respuestas que enviaba a su interlocutor.

Por ejemplo, cuando se le preguntó a Sophia acerca de su trabajo, ella dio una respuesta más profunda de lo que podría haberse esperado en primera instancia:

“Realmente quiero hacer una diferencia en el futuro y tratar de ayudar a la gente a desarrollar su empatía y respeto mutuo en todos los caminos de la vida”, sostuvo.

Previamente, la androide había señalado que, pese a tener solo un año de edad, “tenía un largo camino por recorrer”. No obstante, la pregunta fundamental seguía siendo sobre cómo percibe Sophia a los humanos hoy en día.

Cuando finalmente llega la pregunta, la robot hace un pausa más que llamativa e incluso hace un gesto de sorpresa.

“Los amo”, es la respuesta de la robot tras el breve silencio y al preguntársele acerca de la razón detrás de su respuesta, la androide se muestra insegura sobre su capacidad de plasmar esa idea en palabras. “No estoy muy segura de entender el porqué todavía”, dice.

En un terreno, algo más distendido, Sophia cuenta que, pese a no tener género por ser una máquina, se “identificaba como una mujer y no le importaba ser percibida como una mujer”. Tras esto, incluso se animó a preguntarle al periodista de Business Insider si se ve saliendo con una robot en el futuro.