Han pasado semanas desde que se dio a conocer el fallecimiento de Chester Bennington, vocalista de Linkin Park. 

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urió El 20 de Julio, el mismo día que Chris Cornell hubiera cumplido 53 años.Chester Bennington y a Chris Cornell los unía una fuerte amistad y ahora también las circunstancias de sus muertes. el líder de Linkin Park decidió acabar con su vida de la misma forma que lo hiciera Cornell dos meses antes, el 18 de Mayo del 2017.

Chris Cornell y Chester Bennington decidieron terminar con su vida con tan solo dos meses de diferencia, ¿por qué dos artistas que lograron el sueño de consolidarse en lo profesional, que tenían familia y amigos en quien contar, que no tenían ningún apuro del tipo económico deciden acabar con todo?.

De Cornell se habla de una recaída en el abuso de sustancias; de Bennington se especula sobre las marcas psicológicas que le dejaron los abusos. La realidad es que sólo ellos conocían sus razones, y no estoy aquí para juzgarlas, aunque lamento su pérdida.

Pero ¿qué pasa con las bandas? ¿Se puede mantener a flote un proyecto después de una tragedia como esa? ¿Qué podría resultar mejor, involucrar a un nuevo vocalista o acabar el proyecto y comenzar uno nuevo?

En la segunda mitad de los 70’s, Joy Division llegaba con sus letras crudas y llenos de energía. El mundo estaba preparado para Ian Curtis, pero Ian Curtis no estaba preparado para el mundo.

Unknown Pleasures de 1979 fue su álbum debut. Una pieza importante en la historia de la música. Una obra maestra.

Joy Division se había ganado el respeto de los críticos y fans con tan sólo un disco. Para 1980 se estrenaba su segundo y último álbum Closer, en julio, dos meses después de que Ian Curtis se ahorcara en su departamento. Tenía 23 años,  la depresión y epilepsia que padecía parecen haber sido parte de sus motivos.

Bernard Sumner, Peter Hook y Stephen Morris decidieron seguir adelante, pero tenían claro que sin Ian Curtis no podían continuar como Joy Division. Cierran el capítulo para comenzar una nueva historia llamada New Order. Una leyenda  del synthpop que a la fecha sigue vigente, aunque ahora sin Peter Hook.

New Order parece demostrar que ese es el camino a seguir como banda después de perder a su voz. De alguna manera, éste se percibe como una forma de respetar la figura de quién ya no está. Que Joy Division no podía existir sin Ian resulta muy claro.

Pero no es el caso de AC/DC. Bon Scott su segundo vocalista (aunque muchos creen  que fue el  primero), falleció en 1980. Parecía imposible que la banda pudiera reponerse a eso. Scott tenía la fuerza, el carisma, la voz. Sin embargo Brian Johnson llegó a suplirlo y se apoderó del puesto.

Back in Black fue el álbum con el que la banda presentaba a su nuevo integrante. Los más de treinta años que Johnson estuvo en  AC/DC  ponen de manifiesto que es su vocalista más importante, a pesar de que las cosas no terminaran bien al final. Brian Johnson fue prácticamente echado del proyecto después de que se le diagnosticaran problemas graves de audición. Entrando en su lugar Axl Rose, noticia que no fue bien recibida por los fanáticos de antaño de la agrupación.

Pero no todos son AC/DC. En Noviembre de 1997 INXS y el mundo perdían a Michael Hutchence.  Se ahorcaba en su cuarto de hotel (aunque quizá en diferentes contextos). Acababan de lanzar su décimo álbum Elegantly Wasted, tenían una gira por delante.

Después de su respectivo luto, decidieron seguir adelante. Presentaron a Jon Stevens como su nuevo vocalista en el 2002. No funcionó. La voz y presencia de Hutchence fueron irreemplazables. INXS no sería lo mismo jamás.


Con las pérdidas de Chris Cornell y Chester Bennington, surge de nuevo la interrogante: ¿qué pasará con sus bandas?


Mientras Soundgarden parece tener claro que sin Cornell no continuarán con el mismo nombre y se apegan al ejemplo de New Order dando por terminado el proyecto, Linkin Park no está seguro del futuro, pero están abiertos a la posibilidad de sumar un nuevo miembro, como en su momento lo hizo AC/DC.

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Pero ¿qué factores determinan el éxito o fracaso después de la tragedia? La historia nos dice que se puede lograr de las dos formas, pero ¿existe una forma correcta?

La música es poderosa y quienes la representan tienden a convertirse en una especie de deidad para sus fanáticos. Podemos vivir sin ellos, pero nos duele su ausencia. El tiempo decidirá las acciones que el resto de los integrantes tomen y la respuesta de los fanáticos el futuro de éstas.


Que un músico que aparentemente tiene todo, decida quitarse la vida nos recuerda que esos personajes que ellos se crean y que nosotros idealizamos son humanos, incluso en ocasiones más vulnerables que nosotros.