Las disfunciones sexuales definitivamente afectan las relaciones de pareja. Tarde o temprano. Laeyaculación precoz es de las más dañinas, porque:

  1. Es la más común en hombres: tanto como el 75% de los hombres la sufrirá en algún momento de su vida y el 29% de ellos la padece normalmente en  algún grado.
  2.  Es de las menos tratada a nivel profesional: la mayoría de los que la sufren se auto medican o intentan técnicas poco eficientes para intentar controlar su eyaculación. Esto, más que ayudar, aumenta la frustración y la ansiedad de la persona con respecto a su sexualidad y valor como amante y por tanto el problema se mantiene y/o incrementa.
  3. Afecta la sexualidad de la pareja: la pareja se siente usada, frustrada y empieza a pensar, equivocadamente que su pareja es un egoísta que solo piensa en él y en su placer. Equivocadamente, digo, porque los eyaculadores precoces no sienten ningún placer. La eyaculación no les genera placer sino frustración, vergüenza.

Por tanto, cuando nuestra pareja es un eyaculador precoz se debe evitar:

  • Reclamarle: Primero, porque no conseguimos nada, más que incrementar la ansiedad de la persona y segundo por es cruel reclamarle a un enfermo por su condición.
  • Presionarlo para que busque soluciones: La mayoría de las mujeres dirían que no le reclaman por la condición, sino porque no la mayoría de los hombres no hace nada al respecto, no buscan ayuda profesional (por pena, en general).

En este momento hay que lograr distinguir el problema de él, del problema tuyo:

    • El problema de él es que no puede controlar su eyaculación.
    • El problema tuyo es que te sientes insatisfecha por la relación sexual que estas teniendo.

El problema de él, es de él. Uno puede apoyar la recuperación, si él decide buscar ayuda, pero es responsabilidad y asunto de él. Dicho esto, ya puedes enfocarte en TU problema. ¿Qué está en tus manos solucionar? Solamente tu insatisfacción… La insatisfacción, internamente viene de:

La no aceptación:

Tienes una pareja que no puede darte una penetración  lo duradera que quieres, esperas o sientes que necesitas. Lo primero es internalizar esto y dejar de esperar que las relaciones sexuales incluyan penetraciones duraderas porque eso no va a ocurrir.

La aceptación (que no es lo mismo que la resignación) pasa por estar profundamente clara de esto para no sufrir cuando te encuentres con lo mismo de siempre.

Muchas mujeres piensan que si lo aceptan, entonces su pareja menos irá a buscar soluciones. Pero la recomendación de aceptar no tiene nada que ver con él, sino en la persona misma: “Si yo no acepto, voy a sufrir. Como yo no quiero sufrir, voy a aceptar”.


La rigidez mental:

Mientras más te enfrasques en una idea fija de lo que significa buen sexo, más te vas a frustrar.


La decisión:

En este punto, te toca decidirte. Si tu quieres estar con este hombre, tienes que aceptarlo a como esta, sin quejarte, sin sufrir internamente ni esperar nada diferente.

Si este problema es inaceptable para ti entonces necesitas separarte de tu pareja, porque de otra manera serás miserable  y lo harás miserable a él.


Construyo con la pareja que tengo, una sexualidad nuestra:

Una vez aceptado lo que te toca vivir (no como sacrificio, imposición o castigo, sino como condición para poder estar con el hombre con el que quieres estar), busca opciones que no incluyan una penetración duradera.

Es decir que necesitas hacer una revisión honesta sobre tus creencias relativas a la sexualidad para que, tomando en cuenta tu realidad, puedas decidir lo que has de mantener, lo que has de eliminar, lo nuevo que has de integrar y cómo vas a integrarlo para tener un sexo plena y placentero.

Esto, no siempre se puede hacer sola. En este caso, es recomendable que busques ayuda profesional para ayudarte a solucionar tu problema.