El Blue Monday se inventó tras una fórmula que mezclaba los días pasados de Navidad, si habíamos conseguido nuestro propósito de Año Nuevo, el estado de nuestras cuentas, los días hasta el próximo puente…

…………………………………..

Hoy es el día más triste del año. Una fórmula matemática establece como un “bajón” al tercer lunes del año, conocido como “blue monday”. Los factores que favorecen este fenómeno son las deudas navideñas, la motivación, el clima en el hemisferio norte, donde es pleno invierno, y la necesidad de tomar decisiones, entre otras variables.

La fórmula fue creada por Cliff Arnall, psicólogo colaborador de la Universidad de Cardiff (Reino Unido), quien la escribió de la siguiente manera:

[W+(D-d)]xTQ/MxNA

La W representa al clima, la D son las deudas, la d es el sueldo, la T el tiempo que pasó desde Navidad, la Q el tiempo que pasó desde que se intentó lograr un objetivo, la M la motivación y NA significa la necesidad de emprender.

En este día “oscuro” influye que pasaron las fiestas navideñas y volvemos a la rutina. ¿Abandonamos ya nuestros propósitos de año nuevo? ¿Aún no los hemos iniciado? “La frustración, unida a una cuenta corriente mermada tras los excesos de estas fechas, a las bajas temperaturas o a los días cortos nos entristece y cuesta mucho levantar el ánimo”, explican a La Vanguardia las psicólogas Anabel Martínez y Mila Cahue.

El clima es un factor a tener el cuenta. El llamado “blue monday” y sus efectos son conocidos en el hemisferio norte, por ejemplo, en Estados Unidos y en países europeos donde están transitando el invierno. 

 

“Existe el estudio y tiene todo el sentido que el tercer lunes de enero sea un día un poco ‘bajito’ porque la gente se quedó sin dinero después de las fiestas, sigue haciendo frío y lejos de haber cumplido sus propósitos siguen comiéndose el turrón que sobró de las navidades. Pero no deja de ser un día de bajón. Nada más”, opina la escritora y coach española María Fernández, autora de “El pequeño libro que hará grande tu vida”.

Según el diario El País, el propio Cliff Arnall reconoció que la fórmula no es científica y que mezcla variables incompatibles e incomparables. Es que Arnall trabaja como “consultor de felicidad” e inventó otras fórmulas con fines publicitarios. Incluso, en 2016, trabajó en una campaña para promocionar a las islas Canarias como destino turístico y así contrarrestar la tristeza del “blue monday”.

La primera vez se “celebró” en 2005, y desde entonces varió entre el tercer o cuarto lunes de enero. Mientras tanto, se multiplican las propuestas para pasar el día más triste del año reuniéndose con amigos o la familia, leyendo un buen libro para despejar la mente, o simplemente retomando el hábito de ir al cine.